Conflictos en los equipos: cuando las diferencias se convierten en fricción
No todos los conflictos empiezan con un gran desacuerdo.
A veces comienzan con una pequeña interpretación:
Idea destacada“Siempre hace lo mismo.”
“No escucha.”
“Quiere controlarlo todo.”
“No se implica.”
“Lo complica todo.”
Cuando estas interpretaciones se acumulan, una diferencia de comportamiento puede convertirse en fricción.
Intención e impacto no siempre coinciden
Una persona puede pensar que está siendo rigurosa y otra vivirlo como control.
Alguien puede creer que está dando autonomía y ser percibido como distante.
Una persona puede intentar acelerar una decisión y otra sentir que no se le está escuchando.
El conflicto aparece muchas veces en el espacio entre intención e impacto.
No todas las diferencias son un conflicto
Trabajar con personas diferentes no debería significar eliminar las diferencias.
El problema aparece cuando una diferencia dificulta el objetivo común o deteriora la relación.
Por eso conviene distinguir entre una diferencia de estilo, un desacuerdo sobre una tarea y un conflicto relacional.
Preguntar antes de interpretar
Cuando atribuimos una intención a otra persona, dejamos de investigar.
Una alternativa es describir lo observable:
Idea destacada“En las últimas tres reuniones has cambiado la decisión después de recibir nueva información.”
Y preguntar:
Idea destacada“¿Qué está ocurriendo?”
Pasar de interpretar a observar abre posibilidades.
DISC puede ayudar, pero no explica el conflicto por sí solo
El conocimiento de las tendencias de comportamiento puede ayudar a comprender por qué dos personas pueden abordar una situación de forma diferente.
Pero DISC no explica por sí mismo un conflicto.
También hay objetivos, expectativas, experiencias, emociones, relaciones, recursos y contexto.
La herramienta puede abrir preguntas. La conversación debe aportar las respuestas.
Cinco pasos para abordar una fricción
1. Detener la interpretación.
2. Identificar qué comportamiento concreto está generando dificultad.
3. Comprender qué diferencia o necesidad puede haber detrás.
4. Hablar del impacto que está teniendo.
5. Construir un acuerdo sobre cómo trabajar a partir de ahora.
El papel del líder
El líder no tiene que eliminar todos los desacuerdos.
Tiene que crear las condiciones para que puedan gestionarse.
Eso implica intervenir cuando una diferencia empieza a afectar al equipo, evitar que las personas hablen de otras en lugar de hablar con ellas y ayudar a convertir una acusación en una conversación.
Conclusión
El objetivo no debería ser construir equipos sin conflictos.
Debería ser construir equipos capaces de abordar las diferencias antes de que se conviertan en un problema mayor.
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